lunes, 27 de abril de 2026

Oro en el municipio de San Juan de la Maguana: la decisión que puede cambiarlo todo

Esto del oro no es solo una noticia más. Es algo que te toca, aunque no lo parezca.

En el municipio de San Juan de la Maguana se ha hablado de que podría haber oro bajo tierra, y eso ha dividido a todo el mundo. Por un lado, están quienes ven una oportunidad: más trabajo, más dinero moviéndose, una economía que podría levantarse. Pero del otro lado, están los que sienten preocupación, porque saben que lo que está en juego no es solo el oro… es el agua, la tierra, la vida de todos y también quienes desean sacar capital político.

Hay quienes, desde la ciencia, en este caso la Academia de Ciencia de la RD; piden calma. No dicen “no” de entrada, pero sí advierten: esto no es un juego. Sacar oro puede afectar los ríos, los acuíferos, todo lo que sostiene el día a día. Y una vez eso se daña, no hay vuelta fácil. Que deciden los estudios y no los juicios de valor.

También están los ambientalistas, que lo dicen más claro: no vale la pena. Para ellos, ningún beneficio económico justifica poner en riesgo la salud de la gente ni los recursos que nos mantienen vivos. Su miedo es que, después de la minería, quede poco que salvar. De hecho, los ambientalistas se oponen a todo tipo de explotación de los recursos naturales. Son fundamentalistas del medio ambiente.

A esto se suma la oposición política, que ha tomado una postura “crítica” frente al proyecto. Cuestionan la transparencia de todo el proceso y dudan de que realmente se protejan los intereses de la gente. Plantean que no hay garantías claras de que el país salga beneficiado, y advierten que podría repetirse la historia de acuerdos que favorecen a pocos y dejan consecuencias para muchos. Historia que ellos mismo construyeron en el pasado. Ahora son los “defensores del pueblo”.

Mientras tanto, el gobierno habla de desarrollo. Dice que sí se puede hacer minería de forma responsable, que habrá empleos, ingresos, obras… que el país puede avanzar con esto. Confían en que las reglas que existen son suficientes para evitar daños graves. Habría que evaluar el caso de la mina de oro de Cotuí, analizar su impacto en la provincia. Evidenciar con cifras y datos.



Pero la verdad más fuerte está en la gente común. Ahí es donde se siente el conflicto de verdad. Hay quienes necesitan una oportunidad urgente y ven en la mina una salida. Y hay otros que viven de la tierra, del agua, del trabajo diario, y sienten que eso podría desaparecer.

Al final, no es solo decidir si se explota o no. Es decidir qué tipo de futuro se quiere. Porque pase lo que pase, este tema ya cambió al municipio de San Juan de la Maguana. Y a quienes viven en él.

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario